Las fuerzas de seguridad y la justicia de Santa Fe actuaron para terminar con las amenazas virtuales. Se identificaron los domicilios desde donde se originaban las amenazas y se enviaron multas a los responsables.
Esta medida busca que los infractores se hagan cargo del gasto operativo que significó la movilización de personal idóneo para investigar las amenazas, tal como ocurrió previamente con las amenazas de bomba en el Gran Buenos Aires.