Argentina registró un superávit comercial de 2.700 millones de dólares en abril, impulsado por el aumento de las exportaciones, especialmente en los sectores energético y de manufacturas de origen industrial.
El conflicto bélico internacional ha contribuido al alza de los precios de los commodities exportados, beneficiando la balanza comercial del país.
Se destaca la participación de las manufacturas de origen industrial, vinculadas a sectores como el oro y la energía, lo que genera un debate sobre la estrategia económica y la nuclearización del sector extractivista con el industrial.