Adrián Suar se suma al debate sobre la inteligencia artificial, reconociendo su potencial para ayudar en diversas áreas pero enfatizando la necesidad de establecer reglas claras para que no reemplace al ser humano cuando este no lo desea. Actores como Darín y Franchella también han expresado su preocupación.
Se subraya que la libertad artística individual debe ser protegida y que la tecnología, aunque exponencial en su avance, no debe atentar contra las decisiones personales. La clave reside en encontrar un equilibrio donde la IA sea una herramienta de apoyo y no un sustituto de la creatividad y voluntad humana.