La policía catalana investiga la muerte de Isaac Antic, fundador de la marca de ropa Mango, como un posible homicidio y no como un accidente.
Antic falleció tras caer a un precipicio de 150 metros en diciembre de 2024. Su hijo, Jonathan Antic, quien se encontraba con él en ese momento, ha sido detenido como principal sospechoso y se le impuso una fianza de un millón de dólares.
La investigación sugiere que el hijo podría haber empujado a su padre, contradiciendo su versión inicial de un accidente. Mango, una empresa con facturación anual de 3.500 millones de dólares, había retirado sus operaciones de Argentina pero planea regresar.