Rusia ha enviado municiones a Bielorrusia y continúa el entrenamiento de armamento nuclear bajo la administración de Putin, en medio de la guerra con Ucrania.
La relación bilateral entre Rusia y Bielorrusia se fortalece, mientras Putin insiste en recordar el poderío nuclear ruso, lo que muchos interpretan como una advertencia a Occidente y a los países que apoyan a Ucrania.
Este despliegue y retórica aumentan la tensión global y reflejan la priorización de la relación con Bielorrusia por parte de Rusia, a pesar del conflicto en Ucrania y la creciente hostilidad con Occidente.