Rusia está contribuyendo a las maniobras nucleares de Bielorrusia mediante el suministro de munición nuclear para sus sistemas de misiles Skander-M. Las unidades bielorrusas recibieron municiones especiales que fueron cargadas y trasladadas a zonas de despliegue.
Bielorrusia había informado previamente sobre entrenamientos con armamento nuclear para mejorar la preparación en el uso de medios de destrucción modernos. Los ejercicios se centran en el empleo operativo de armas nucleares y apoyo nuclear, aunque las autoridades bielorrusas insisten en que no están dirigidos contra ningún país específico.