Los ministros de relaciones exteriores de la OTAN se reúnen en Suecia, con la presión de Estados Unidos para que los países europeos aumenten su participación en materia de seguridad y eleven su gasto militar al 5% del PIB. Actualmente, ningún país ha alcanzado ese objetivo, y algunos, como España, se mantienen en un 2%.
La agenda de la reunión incluye la revisión del respaldo a Ucrania y el análisis de las consecuencias estratégicas y económicas del conflicto en Oriente Cercano, especialmente tras el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Se cuestiona la función actual de la OTAN tras la disolución de la Unión Soviética y el Pacto de Varsovia, aunque se argumenta la necesidad de la alianza frente a las supuestas intenciones de Rusia. La cumbre de julio en Ankara será clave para consolidar compromisos de gasto militar.