La Patagonia argentina enfrenta un récord preocupante de incendios forestales, con más de 60.000 hectáreas de bosques nativos quemadas en los últimos dos años. Greenpeace alerta sobre la insuficiencia de brigadistas (400 para 5 millones de hectáreas) y las precarias condiciones de trabajo.
Los incendios se vieron exacerbados por factores como el cambio climático, la expansión de viviendas en zonas de bosque, el aumento del turismo y la posible intencionalidad en algunos casos. La provincia de Chubut fue la más afectada, registrando temperaturas récord y la presencia de pinos exógenos que facilitan la propagación del fuego.
Se denuncia que el gobierno nacional recortó 2.500 millones de pesos destinados a la lucha contra el fuego, y que hubo demoras en la respuesta ante emergencias. La temporada de incendios actual es la peor en 60 años, con una pérdida de bosque equivalente a tres veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires.