La visita del presidente ruso Vladimir Putin a China sirvió para consolidar lazos comerciales entre ambos países, especialmente relevantes tras la guerra en Ucrania. El intercambio comercial entre Moscú y Beijing alcanzó los 31.250 millones de dólares en el primer trimestre, con Rusia exportando principalmente petróleo y gas.
China se ha convertido en el principal comprador de petróleo ruso debido a los descuentos ofrecidos, que llegaron a ser del 18% en los primeros meses de la guerra y se mantuvieron en un 7,7% entre abril de 2022 y febrero de 2026, generando un ahorro para China de aproximadamente 18.300 millones de dólares. Rusia ha expresado interés en suministros a largo plazo y en aumentar los volúmenes de exportación.