El presidente ha convocado a una reunión de gabinete y una mesa política para el lunes y martes próximos, respectivamente. La decisión busca que todos los integrantes del gobierno estén presentes para abordar y resolver las diferencias internas.
Se espera que estas reuniones sirvan para poner fin a las disputas y permitir que el gobierno se concentre en los importantes desafíos económicos y políticos que tiene por delante.