En Wuhan, China, debutó oficialmente un robot humanoide de uso general diseñado para entornos domésticos, marcando un avance en la transición de la tecnología de laboratorios a hogares.
El robot comenzará a operar en un complejo de apartamentos, integrándose en entornos reales y realizando funciones para la vida cotidiana, como doblar ropa. Este lanzamiento refuerza el papel de China en el desarrollo de la robótica y la inteligencia artificial aplicada al hogar.
El objetivo es transformar la asistencia doméstica y el cuidado de adultos, con robots que posean manos precisas para tareas delicadas. Aunque no se mostró planchando, la capacidad de doblar ropa indica un gran potencial.