Una semana marcada por polémicas arbitrales deja al descubierto las deficiencias en la aplicación del VAR. En el partido entre San Pablo y Millonarios de Bogotá, el equipo local fue presuntamente salvado por el árbitro al finalizar el encuentro en un momento crucial.
El partido estaba empatado 1-1 cuando, tras un tiro de esquina para San Pablo, Millonarios inició un contraataque prometedor con dos jugadores frente al arco. Sin embargo, el árbitro pitó el final del partido justo en ese instante, impidiendo que los colombianos definieran la jugada. La bronca de los jugadores de Millonarios se centró en que el árbitro concedió 30 segundos adicionales cuando atacaba San Pablo, pero no permitió que el contraataque de Millonarios llegara a su fin.
Los jugadores de Millonarios reclaman que el árbitro debió haber terminado el partido antes o haber permitido que la jugada de gol se completara. La controversia se suma a otras decisiones arbitrales que han generado descontento, poniendo en duda la efectividad y la imparcialidad del VAR en situaciones decisivas.