Se cuestiona la actitud de Fito Páez al atacar a Soda Stereo para defender su propio trabajo en el recital del Movistar Arena. La comparación con los hologramas de Soda Stereo y la crítica a los fans que se fueron del show generan debate.
El periodista se pregunta por qué Páez necesita atacar a otro grupo para justificar su propuesta artística, cuando el público tiene derecho a esperar escuchar los éxitos que marcaron su historia. La defensa de su nuevo material parece eclipsar la conexión emocional con sus seguidores.