La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha reducido sus pronósticos de crecimiento económico mundial para 2026 y ha elevado las perspectivas de inflación. Esto se debe a la crisis en Medio Oriente y al alza de los precios del petróleo, ambas consecuencias de la guerra. Los economistas de la ONU esperan que el PIB mundial sea del 2,5% en 2026, una cifra inferior al 2,7% previsto en enero.
En un escenario más adverso, el crecimiento podría caer hasta un 2,8%, especialmente si se bloquea el estrecho de Ormuz. El director de análisis económico de la ONU señaló que estas tasas de crecimiento serían de las más bajas del siglo, excluyendo la pandemia de coronavirus y la crisis financiera de 2008. Advirtió que, aunque no estamos cerca de una recesión, la situación podría volverse más difícil para miles de millones de personas y algunos países podrían enfrentar contracciones económicas.