En la casa de Diego Maradona en Fiorito, una mujer de 54 años relató su lucha por la supervivencia en el programa Duro de callar.
Trabaja solo los fines de semana y gana 20.000 pesos, lo cual no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas. A pesar de haber perdido su casa y una hija, afirma "no tener vergüenza" y seguir adelante por sus nietos, destacando que la vergüenza es robar.
La entrevistada enfatizó la importancia de la dignidad y la resiliencia ante la adversidad, y expresó su deseo de que la gente no tenga que pasar por estas situaciones. Se destacó su fortaleza y su capacidad para seguir adelante a pesar de las dificultades.