Moria Casán profundiza en su interés por conocer el "ser" de Susana Giménez, más allá de su figura pública. Se pregunta cómo Susana transita su adultez y su mirada hacia los demás, si necesita estar rodeada o si disfruta de su soledad.
Casán considera a Susana un enigma y destaca la importancia de la belleza femenina que se resignifica con el tiempo. Cree que Susana es muy reservada en su interior y que su "yo" profundo es poco conocido.
Menciona las palabras de Susana hacia Graciela Alfano, calificándolas de sorprendentes y graciosas, y recordando un incidente con un vino que podría haberla hecho decir cosas inesperadas.