Moria Casán habla sobre su relación con Pato Galmarini, describiéndola como "divina". Explica que ambos son independientes, que él vive en su casa y ella se queda con él los fines de semana, y que ella pasa más tiempo en la casa de él.
Destaca la independencia de Pato y la maravilla de su familia, que la ha adoptado junto a sus once nietos. Resalta que son muy familieros y que comparten comidas frecuentemente. Describe a Pato como "lo más", buena gente y divertido, y afirma que la pasan bárbaro juntos.