El presidente Javier Milei brindó un discurso en la Bolsa de Cereales, donde defendió la Constitución de 1853 y la libertad como fuente de riqueza y prosperidad.
Milei enfatizó que la riqueza no nace del Estado, sino de la protección de los derechos naturales del hombre y la actuación en libertad, promoviendo el comercio libre y la propiedad privada.
Se contrastó la reacción de Milei ante las críticas periodísticas (estalla) con su actitud ante las internas de su gobierno (casi un Buda), mostrando su deseo de contener a su equipo a pesar de las tensiones.
El segmento también abordó la interna de gobierno, mencionando la "motosierra" guardada por Caputo y la necesidad de mantener la cohesión del equipo a pesar de los conflictos.