Se analiza la figura de Mike Tyson en su época de esplendor, describiéndolo como un boxeador "invasible" que desataba una sensación única. Se destaca su caminata hacia el cuadrilátero como un momento que generaba pasiones.
Se recuerda su pelea contra Michael Sping, que duró 91 segundos, y se menciona que peleó contra los mejores, con la excepción de Evander Holyfield, a quien le ganó en la revancha con la famosa "mordida de oreja".
Se cita a José Chehuy Torres, historiador puertorriqueño, quien describió a Tyson como alguien con una mente de 10 años que solo se convertía en adulto al subir al ring, y acertaba sobre qué pasaría el día que esa conversión no se produjera.