Martín Menem explica el concepto de "país pintado de violeta", asociado a las ideas de desregular, bajar impuestos, seguridad y control de la inflación, como un eufemismo para el modelo propuesto por el gobierno.
Menem se muestra cauto ante las encuestas y las proyecciones electorales, pero reafirma el objetivo de continuidad del proyecto político actual, destacando la importancia de Javier Milei como figura central e irrepetible.