Se analiza la estrategia de comunicación de figuras políticas como Mayra Mendoza, comparándola con el "manual de la vieja política" y el estereotipo de querer aparentar cercanía con la gente común.
Se cuestiona la autenticidad de estas posturas, sugiriendo una búsqueda deliberada de parecer "humano" o "común", similar a la imagen de Kicillof tomando mate. Se percibe una conexión con el oficialismo en estas tácticas de manejo de imagen.