El debate se centra en el liderazgo de Javier Milei, caracterizado como "emocional" y basado en el antiperonismo, comparándolo con Donald Trump.
Se sugiere que el próximo Mundial podría ser un factor distractor para el gobierno, alejando la atención de las internas y otros problemas.
Se plantea la hipótesis de que Mauricio Macri podría ser un mayor "enemigo público" para Milei que el propio peronismo, dada la dinámica de confrontación.