Tomás, un jubilado húngaro de 87 años, relató el aterrador asalto que sufrió junto a su esposa en su vivienda de La Matanza. Cinco delincuentes forzaron la entrada y, tras reducir a la pareja, se llevaron ahorros en dólares y euros, además de relojes y otros objetos de valor.
A pesar del temor, Tomás mantuvo la calma y cooperó con los asaltantes, lo que según él evitó una escalada de violencia. Los ladrones también se llevaron armas y municiones que el jubilado, ex tirador deportivo, poseía para su defensa. La alarma de la casa no estaba conectada, y una segunda cerradura no había sido activada.
La policía aún no ha dado con los delincuentes ni con el vehículo utilizado. El hecho pone de relieve la creciente inseguridad que afecta a los adultos mayores y la vulnerabilidad ante la delincuencia organizada.