Las fuerzas de Israel interceptaron cerca de 50 embarcaciones de la Flotilla Global Sumut en aguas internacionales, que se dirigían a Gaza con ayuda humanitaria. Las imágenes muestran a activistas arrodillados y con las manos atadas, rodeados de personal de seguridad.
La ministra de transportes de Israel, Miriam Recep, acusó a los detenidos de apoyar el terrorismo y afirmó que deberían estar en la cárcel. Más de 420 participantes de 40 países fueron detenidos. La organización denunció abusos violentos y secuestro ilegal.
Los videos de los detenidos han generado condena mundial. Italia y Francia convocaron al embajador israelí en sus respectivos países por el trato recibido por los activistas, quienes afirmaban llevar ayuda humanitaria.