Inundaciones sorprendieron a varios barrios de Nueva York tras intensas lluvias que anegaron las calles. El fenómeno se originó por el avance de un frente frío que interactuó con calor y humedad, generando tormentas fuertes y copiosas precipitaciones.
La acumulación de basura en las calles dificultó el drenaje del agua, empeorando la situación. El sistema de desagote y limpieza de las calles trabajó para normalizar el tránsito, pero el impacto en la ciudad fue considerable.