La interna del gobierno de Javier Milei genera parálisis política y afecta su liderazgo, con una aparente falta de resolución tras seis meses.
La mención de Mauricio Macri sobre la "emocionalidad" y la caracterización de Patricia Bullrich como un "rasgo emocional" desagradaron a Karina Milei, evidenciando las tensiones.
Se percibe una caída en las encuestas y una falta de movimiento político, vinculada a la no resolución de estas disputas internas, que también involucran a Manuel Adorni.