Un voraz incendio en Simi Valley, California, ha consumido más de 700 hectáreas y no está controlado en su totalidad, con los bomberos logrando contener solo un 15% del fuego.
Las condiciones meteorológicas adversas, con altas temperaturas y fuertes vientos, dificultan las labores de extinción. Varias casas han sido destruidas y se han emitido órdenes de evacuación para cientos de familias que buscan ponerse a salvo del avance de las llamas.
A diferencia de las recientes inundaciones en Nueva York, California enfrenta una grave crisis de incendios forestales, con un panorama complicado para la región de Simi Valley.