Se revela el exorbitante salario diario de Andrea, una nueva participante de Gran Hermano, que asciende a dos millones doscientos cincuenta mil pesos. Esta cifra genera asombro y críticas entre los panelistas.
Horacio expresa su indignación ante el monto, sugiriendo que él mismo entraría a la casa por esa suma, incluso si eso implicara compartir un baño con 25 personas. Se cuestiona la lógica detrás de estos pagos millonarios en un reality show.