Se enfatiza que el grooming es una forma de abuso y no un antecedente del mismo. Se advierte que puede afectar a cualquier adolescente y que las víctimas pueden sentirse acorraladas o endeudadas, a veces creyendo que del otro lado hay una chica.
La extorsión y manipulación son claves en el grooming. Se destaca la importancia de la conversación y la difusión del tema, más allá de prohibir aplicaciones, para que los chicos se sientan escuchados y puedan defenderse si están siendo víctimas.