El programa comenta la supuesta invasión de Charlotte Caniggia a la casa de Gran Hermano, liderando una banda de "okupas" bajo las órdenes de Santiago Del Moro, quien habría utilizado el repechaje como excusa para entregar las llaves de la casa.
Se critica la dinámica del reality, sugiriendo que el programa no está cerca de su fin y que la producción ha engañado a los espectadores. Se menciona a Mía Tecnopolo y la madre de Morena Rial como parte del revuelo.