El estado de Río de Janeiro, Brasil, ha sufrido intensas tormentas en las últimas 48 horas, con vientos que superaron los 80 km/h y lluvias torrenciales. La geografía montañosa de la región agrava el riesgo de inundaciones cuando ocurren precipitaciones de esta magnitud.
Estas condiciones climáticas extremas, generadas por la interacción de un frente frío y humedad remanente, han causado serios inconvenientes en la zona, que suele ser propensa a este tipo de desastres naturales.