Francia se opone a la intervención de la OTAN en Medio Oriente, específicamente en el estrecho de Hormuz, argumentando que el tratado de la alianza se aplica solo al Atlántico Norte.
Esta postura de Francia genera controversia con Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, solicitaba ayuda a la OTAN y la Unión Europea para reabrir el estrecho.
En este contexto, se menciona la figura de Asim Munir, jefe del ejército de Pakistán, quien previamente fue clave en la desescalada de tensiones entre EE.UU. e Irán. Munir ha viajado a Irán, lo que podría ser relevante para una posible resolución del conflicto.
El programa nuclear de Irán, y en particular sus reservas de uranio enriquecido, sigue siendo un punto central de tensión. Trump insiste en recuperar este material, mientras Irán se niega a entregarlo. La ubicación del uranio enriquecido iraní se ha centrado en la central de Faján, según Rafael Grossi, titular de la OIEA.
El conflicto se agudiza por la falta de avances en las negociaciones, vinculada a 14 puntos presentados por Estados Unidos, de los cuales el control del estrecho de Hormuz y el programa nuclear son los más críticos.