La escasez de figuritas y álbumes del Mundial continúa generando preocupación entre los coleccionistas y vendedores. A pesar de la alta demanda, la distribución limitada por parte de Panini dificulta el acceso a los productos.
Los kiosqueros expresan su frustración, ya que reciben pocas unidades y los clientes llegan desde temprano en busca de las figuritas. Se espera que la distribución se normalice al mediodía, pero la alta demanda hace prever que se agoten rápidamente.
La situación contrasta con el Mundial anterior, donde la disponibilidad era mayor y las filas daban la vuelta a la manzana. Actualmente, la falta de figuritas genera descontento, especialmente entre los vendedores que dependen de su comercialización.