La escasez de combustible en Bolivia genera largas filas de autos y personas en las estaciones de servicio, con demoras de hasta 4 horas para cargar gasolina.
Los conductores expresan su frustración ante la falta de soluciones gubernamentales y el aumento de precios, que se ha duplicado desde que asumió el nuevo gobierno.
La situación afecta la economía diaria de los ciudadanos, quienes pierden días de trabajo y deben buscar alternativas para abastecerse.