El ministro de defensa de Israel generó un escándalo y la indignación de países europeos tras humillar y agredir a activistas de una flotilla que llevaba ayuda humanitaria a Gaza. Los activistas fueron detenidos en aguas internacionales, lo cual es considerado ilegal y hasta secuestro.
Según testimonios de los activistas, al ser recibidos en Italia, les decían "bienvenidos Israel" mientras los golpeaban y pateaban. El ministro de extrema derecha filma la situación y difunde el video, minimizando los gritos de las mujeres detenidas y sugiriendo que sean tratadas como terroristas.
El video se hizo viral, provocando críticas internacionales. Gobiernos de 40 nacionalidades condenaron el accionar. Incluso dentro de la coalición de gobierno israelí, el canciller y el primer ministro Benjamin Netanyahu criticaron al ministro, evidenciando tensiones internas.