Las enfermeras denuncian salarios "malísimos", alrededor de un millón cien mil pesos, y una sobrecarga laboral extrema debido a la falta de personal y la alta demanda de pacientes.
En áreas críticas, como terapias intensivas con 14 pacientes, solo hay 4 enfermeros por turno, cuando lo ideal serían 4 por paciente. La falta de insumos agrava la situación.
La migración de personas desde obras sociales y prepagas hacia el sistema público incrementa la presión sobre hospitales ya desbordados, afectando la calidad de la atención.