Un grupo de exalumnos de la escuela 58 de Lavallol homenajeó a José, el quiosquero más querido de la institución, como reconocimiento a su labor y calidez humana. El emotivo gesto incluyó un video y un buzo de egresado, conmoviendo a José, quien expresó su gratitud y afirmó que el cariño recibido lo ayudó a recuperarse de una enfermedad.
José, conocido por su trato amable y por ofrecer gustos del recreo como pebetes y alfajores, se convirtió en una figura fundamental en la vida de los estudiantes. El homenaje destaca la trascendencia de su figura más allá de su oficio, por la personalidad y el involucramiento que demostró a lo largo de los años.