Actualmente, 3,2 millones de hogares reciben subsidios en la tarifa de gas. El recargo del 7,5% en la factura de gas para zonas cálidas (como Buenos Aires y Gran Buenos Aires) no alcanza a cubrir estos subsidios, generando un costo adicional para el Estado argentino.
Siguiendo las recomendaciones del FMI de recortar subsidios, el gobierno propone eliminar los beneficios para las "zonas frías". Los residentes de zonas cálidas seguirán pagando el 7,5% de recargo, con la posibilidad de que este aumente hasta el 10,5% si el gobierno lo decide.