Martín Medina describió la cruda realidad económica que se vive en los barrios, contrastando con la imagen que se tiene de la capital en el programa Duro de callar.
Señaló el vaciamiento de los centros comerciales, con locales cerrados que antes estaban repletos. Atribuyó esta situación directamente al gobierno actual y al presidente, a quien acusó de "vomitar violencia y odio".
Medina hizo un llamado a dejar de ser "burgueses" y salir a la calle para ver la realidad de la gente, que sufre la falta de trabajo y la pobreza. Mencionó que en la capital también hay gente durmiendo en la calle, pero que esa realidad no se ve o se ignora.