Marco Rubio expresó el malestar de Estados Unidos por la postura de aliados de la OTAN, como España, respecto a la guerra en Irán, criticando la negativa a utilizar bases para la ofensiva.
Rubio afirmó que Trump está decepcionado porque, aunque los miembros de la OTAN coinciden en que Irán no debe tener armas nucleares, se niegan a tomar acciones concretas, "todos se esconden".
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló como ejemplo negativo la prohibición de España al uso de sus bases para el repostaje de aviones en la ofensiva contra Irán, cuestionando la utilidad de la OTAN si no se apoyan estas acciones.
Se destaca que la OTAN es una alianza defensiva y que fueron EE.UU. e Israel quienes atacaron a Irán, contradiciendo la premisa de Rubio.