Se critica duramente al director del PAMI por sus declaraciones sobre la situación de la salud y la cobertura de medicamentos para jubilados.
"Si usted no tiene conciencia de eso, no puede dirigir el PAMI", se le dice al funcionario, enfatizando la urgencia que representa un día de retraso en la atención para un jubilado.Se denuncia que, debido a la falta de cobertura del PAMI, los hospitales públicos están abarrotados, obligando a los profesionales a priorizar casos. Se mencionan enfermedades que habían sido erradicadas y un aumento en las internaciones y fallecimientos por diabetes.
"Los jubilados sufren y lloran", se afirma, contrastando con la aparente indiferencia de los funcionarios. Se critica la falta de empatía y la tendencia a minimizar el sufrimiento de la gente, reduciéndola a una estadística.Se compara la situación actual con la de gobiernos anteriores, sugiriendo que la problemática de la salud y la falta de atención a los jubilados es una constante. Se hace un llamado a la conciencia y a la acción para revertir esta situación.