La Prefectura detectó un buque pesquero español, el "Playa de Galicia", operando de manera presuntamente ilegal en la zona económica exclusiva argentina. El buque realizaba pesca de arrastre, una práctica perjudicial para el ecosistema marino.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente preocupación por la pesca ilegal en el Atlántico Sur. Estados Unidos, a través del Comando Sur, firmó un acuerdo con el Ministerio de Defensa argentino para mejorar el patrullaje y la capacitación en la zona, con el objetivo de combatir la pesca ilegal, principalmente de buques chinos.