La interna política del gobierno de Javier Milei genera preocupación por el desgaste de la figura presidencial y la posibilidad de que se repitan los errores del pasado. Se cuestiona que el Presidente esté opinando sobre tuits y disputas internas, en lugar de enfocarse en los problemas del país.
Eugenio Casieles denuncia que se está mintiendo al Presidente y que se le ocultan informaciones, comparando la situación con otras épocas de la historia. Se señala a Santiago Caputo como una figura de gran poder dentro del gobierno, cuyas acciones y declaraciones, como la acusación contra Martín Menem, podrían estar socavando la estabilidad gubernamental.
La discusión también incluye la posibilidad de que estas internas beneficien al kirchnerismo y a los sectores que el gobierno prometió combatir. Se critica la falta de vocación para solucionar los problemas de fondo y la tendencia a priorizar las disputas de poder sobre la gestión efectiva del país.