Una mujer denunció que alquiló su casa y los inquilinos no solo dejaron de pagar el alquiler, sino que además se quedaron viviendo en la propiedad y supuestamente robaron 10 millones de pesos y 4 mil dólares. La dueña, identificada como Solange, afirmó que los inquilinos acordaron irse pero pasaron seis meses y continúan en la vivienda.
La situación se dio en Rafael Calzada, donde Solange y su padre habrían ingresado a la propiedad tras la supuesta negativa de los inquilinos a dejarla. La familia que alquilaba, representada por Juan Pablo, negó el robo y acusó a los propietarios de querer alargar la situación judicial.
Los inquilinos afirmaron haber pagado el alquiler hasta noviembre y que se les intentó aumentar la suma de manera considerable, lo que generó el conflicto. Juan Pablo manifestó que se fue a trabajar y al mediodía le avisaron que habían ingresado a su casa.