Se debate la efectividad de comprar ropa en Once frente a plataformas online como Jane y Temu, señalando que los precios en estas últimas pueden ser hasta la mitad y con envío a domicilio. Se critica la contradicción del discurso libertario de apertura de mercado con la recomendación de comprar en Once.
Se argumenta que para comprar en plataformas online se necesita acceso a internet, computadora y manejo de las mismas, además de una tarjeta de crédito. Se cuestiona que estas opciones no son accesibles para todos, especialmente para quienes no tienen acceso a tecnología o medios de pago. La discusión resalta la brecha digital y económica.