Desde una perspectiva crítica del peronismo, se argumenta que el problema no es que el peronismo haya favorecido a los grandes empresarios, sino que estos últimos tienen "un bolsillo sin fondo" y es necesario ponerles un límite.
Se afirma que si se hubieran generado las 20.000 unidades productivas proyectadas, se habrían creado más de 400.000 puestos de trabajo genuinos.
Se destaca que actualmente 60 compañeros trabajan en una cooperativa sin recibir ningún tipo de aporte estatal, demostrando la capacidad de autogestión y la falta de apoyo gubernamental.