El debate se centró en la crisis política en Bolivia y la posible inmigración masiva hacia Argentina. Se cuestionó el rol de Evo Morales en las manifestaciones y se abordó el problema del narcotráfico, argumentando que excede a su figura y que gobiernos anteriores también lo permitieron.
Surgió la preocupación por la xenofobia y la discriminación hacia la comunidad boliviana en Argentina, destacando su aporte como trabajadores. Se recordó un caso de negación de atención médica a un extranjero en un hospital boliviano, generando debate sobre la reciprocidad en la atención.
La discusión también incluyó la crítica a la política de Evo Morales, tildándola de "populismo nefasto" y acusándolo de intentar perpetuarse en el poder. Se comparó la situación actual con períodos históricos de desigualdad en Bolivia.
Finalmente, se planteó la necesidad de una política de puertas abiertas y no represiva ante la inmigración, contrastando la recepción de venezolanos con la posible xenofobia hacia los bolivianos, y se enfatizó la importancia de la ayuda mutua entre países latinoamericanos.