El aumento del consumo de gas debido al frío está provocando cortes en el suministro a industrias y estaciones de GNC que tienen contratos interrumpibles. Estos contratos, si bien son más económicos, permiten a las distribuidoras cortar el servicio en momentos de alta demanda.
Los hogares, hospitales y colegios no se verán afectados, ya que cuentan con contratos no interrumpibles. Sin embargo, se espera que la situación se complique a medida que las temperaturas desciendan aún más.
El gobierno está importando Gas Natural Licuado (GNL) para suplir la demanda, pero la producción local no es suficiente. La demanda actual del sistema es de 150 millones de metros cúbicos, de los cuales la mitad corresponde a hogares.
La industria aclara que estos cortes son habituales en esta época del año, pero la situación podría agravarse. La administración de la escasez es el principal objetivo del gobierno en este escenario.