Hay preocupación en el sector hotelero y gastronómico de Estados Unidos, Canadá y México ante la proximidad de la Copa del Mundo. Ocho de cada diez establecimientos en las ciudades sede anticipan una demanda inferior a la prevista.
Los alquileres temporales en ciudades como Atlanta, Kansas y Houston muestran una disminución en la ocupación esperada para 2026 en comparación con 2025. Esto se suma a la baja demanda de entradas, con precios que han llegado a mínimos históricos para partidos de poca convocatoria, como Cabo Verde vs. Arabia Saudita.