El comedor comunitario en la casa natal de Diego Armando Maradona en Villa Fiorito asiste a cientos de personas cada jueves, evidenciando la creciente necesidad de alimentos en la zona.
Los voluntarios, coordinados por vecinos y la ONG, preparan guisos en ollas gigantes para unas 150 familias, lo que equivale a unas 300 personas. La demanda ha aumentado considerablemente desde marzo, cuando iniciaron con 100 familias.
La iniciativa, que se lleva a cabo en la emblemática casa del astro del fútbol, busca brindar una solución ante la pobreza y el hambre que atraviesa la comunidad. La preparación de los alimentos se realiza con donaciones y el esfuerzo de los propios vecinos.